Jardines del Pedregal

Pedregal de San Ángel

El Pedregal de San Ángel, cuyo origen prehispánico se atribuye a la erupción del volcán Xitle, hoy apagado, aun cuando su cono, cubierto de vegetación, se pueda admirar hasta la fecha en las laderas de la serranía del Ajusco.

Se desarrolló de una arquitectura en comunión con la naturaleza, considerada una de las mejores obras de urbanismo y arquitectura del paisaje del México moderno. Resultaba una muestra del nuevo diseño de destacados, hoy en día reconocidos, arquitectos.

Algunos de los más grandes arquitectos nacionales, dejaron su huella en una superficie cubierta de lava volcánica, en la que nadie antes hubiera soñado construir, muchas de las primeras residencias de esa zona, de gran valor arquitectónico

En junio de 1949 se publicó el anteproyecto urbano “Jardines del Pedregal de San Ángel” realizado por Carlos Contreras para Luis Barragán, donde respetando el fluir de la lava, trazaron las calles y avenidas que dieron base para el diseño del paisaje con la asesoría del vulcanólogo y pintor Gerardo Murillo; en conjunto brindaron identidad a las calles y avenidas asignándoles los nombres de: Lava, Rocas, Cantil, Xitle, Cráter, Picacho, Farallón Colorines, Agua, Fuego, Lluvia, Brisa, Nubes, Serranía, entre otras.

Jardines del Pedregal de San Ángel constituye un singular proyecto urbanístico que hizo historia a mediados de los años cincuenta.

Desgraciadamente hoy en día este emblemático fraccionamiento se ve amenazado por los constructores de grandes edificios (400 a 600 departamentos) que solamente buscan ganancias económicas espectaculares sin pretender en ningún momento mejorar la vida de sus clientes que serán los futuros habitantes de sus grandes construcciones con pequeños apartamentos y muchas amenidades que con el tiempo resultan costosas para los habitantes y además foco de grandes conflictos entre los vecinos al no poder disfrutar de las mismas pues no son suficientes para todos los habitantes del inmueble.

Gracias a la voracidad de estos constructores, la infraestructura “del pedregal” se va deteriorando  día con día con la complicidad de las autoridades capitalinas que lejos de dar el mantenimiento a las calles, red de alumbrado de la zona y demás equipamiento, otorgan los permisos para construir esos monstruos que en un futuro acabaran con lo que inicio como un proyecto admirado por nacionales y extranjeros.